Camará de autoclave de imprecación al vacío

La natural conformación de la madera no hace de esta un material adecuado para la utilización al aire libre. Su composición (20-30% lignina, 40-50% celulosa, 20-24% hidratos de carbono) la expone a “agentes de degradación” que empiezan su acción en condiciones de elevada humedad ambiental y temperaturas comprendidas entre los 10º y 40ºC. Hongos, mohos y bacterias encuentran un terreno propicio para su desarrollo, mientras que los rayos ultravioleta presentes en la luz solar descomponen por vía fotoquímica la lignina, haciéndola soluble en el agua. El único modo de combatir eficazmente la acción de los enemigos de la madera es recurrir a la ayuda que la química moderna puede ofrecernos. De hecho un buen insecticida y fungicida, si es aplicado en cantidad suficiente, y de manera que penetre hasta las capas más internas de la madera, previene durante varios años el ataque de microorganismos y de insectos. Tanto el fungicida como el insecticida se degradan con el paso del tiempo, por lo que la duración de la protección es directamente proporcional a la cantidad aplicada.

Un impregnante con elevado residuo seco puede hacer de hidrorrepelente en la madera repeliéndola del agua si es aplicado de manera que forme una película superficial. Los pigmentos, no transparentes a la luz, crean una barrera impermeable a los rayos ultravioleta, evitando la descomposición de la lignina. Los sistemas tradicionales de aplicación por inmersión, pincel, pistola de vaporización, no pueden garantizar la obtención contemporánea de los tres resultados. El método que permite efectuar tratamientos medios de forma rápida, limpia y práctica es el tratamiento con autoclave con sistema de doble vacio en su variante de pulverizado, empleando como producto un protector en disolvente orgánico. Respecto al tratamiento curativo de elementos de madera como muebles y otros elementos decorativos se coincide plenamente en la elección del método y del producto, que tiene propiedades curativas demostradas ya que el autoclave permite llegar a todos los rincones del mmueble sin necesidad de desmontarlo y trabajarlo en profundidad para eliminar el agente patógeno. La impregnación en autoclave pretende conferir características de durabilidad y protección de la madera elaborada. La instalación herméticamente cerrada y en ciclo automático de doble vacío por pulverizado elimina la necesidad de efectuar gravosos controles para garantizar un estandar de calidad constante.

EL USO DE IMPRECACIÓN AL VACÍO PERMITE POR TANTO:
  • Una verdadera penetración del producto impregnante en las piezas tratadas, especialmente en las zonas cabeceras de la madera y dentro de los agujeros o cavidades donde es más necesaria la protección. De hecho se obtiene una absorción / penetración de 3-6 mm en la parte blanca.
  • Un perfecto anclaje de los productos sobre la superficie de madera.
  • Un tratamiento sin ningún tipo de emisión ni polución nociva.
  • Un tratamiento sin evaporación de los disolventes que componen el producto impregnante , ya que el producto es absorbido al interior de la madera.
  • Un producto tratado seguro tanto para la salud humano como para el entorno en que se coloque.