PLAGAS DE LA POLILLA

Las larvas de las polillas de la ropa se alimentan de queratina, una proteína estructural producida por los animales, presente en tejidos naturales, como lana, pieles, plumas o seda. Las larvas comen durante un intervalo muy amplio, en función de la humedad, la temperatura y la comida disponible, que oscila entre poco más de un mes hasta dos años. Cuando superan el centímetro de longitud hacen el capullo.

En el capullo se hacen adultas y emergen ya con forma voladora, de 8 milímetros y alas marrón dorado. Con esta forma viven unos tres meses. Son difíciles de ver porque no suelen volar a la luz, prefieren la oscuridad. Cada hembra adulta pone más de 100 huevos, que tardan entre cinco y diez días en eclosionar en verano y un mes en invierno.

Para evitar que las larvas de polilla arruinen nuestra ropa y alfombras conviene guardar la ropa limpia y sin pelos, ya que las larvas prefieren las prendas sin lavar porque contienen restos de sudor, manchas de comida o pelos. Por este motivo cuando atacan muebles, como sillas o sofás, suelen empezar a comer por la zona donde nos sentamos.

Cabe destacar que la mejor forma para no tener polillas en casa es evitar que aparezcan, tanto en la ropa como en los alimentos. Para ello, será fundamental:

  • Mantener los armarios y despensas limpios y desinfectados
  • Guardar las prendas de ropa limpias
  • Deshacernos de la ropa que ha sido atacada por las polillas
  • Evitar el exceso de humedad en casa
  • Revisar que no guardamos alimentos caducados o estropeados