PLAGAS DE PULGAS

Los cestos, cunas, cajas, bolsas u otros lugares en los que se cobijan las mascotas son sitios en los que naturalmente se acumulan los huevos de las pulgas, y donde además las larvas encuentran el máximo de alimento (las heces de las pulgas mismas) y una temperatura adecuada. Las medidas higiénicas en estos lugares son por lo tanto muy importantes: cambiar la cuna o limpiarla concienzudamente a menudo, eliminar material de relleno…

Perros y gatos suelen tener lugares preferidos en muebles, o simplemente algún rincón de la casa o del exterior. Inmediatamente debajo, dentro y a su alrededor se acumularán los huevos y las larvas, especialmente si se trata de tejidos gruesos (alfombras, moquetas, felpudos) o tapizados textiles. Tapizados de cuero o plásticos son menos proclives a ello, pues las larvas no pueden atravesarlos. Conviene pasar el aspirador muy frecuentemente en estos lugares, si posible más de una vez a la semana y eliminar inmediatamente la bolsa del polvo. A veces puede ser también aconsejable impedir a las mascotas que se “instalen” en lugares difíciles de limpiar (butacas y sillones con cubiertas textiles, camas, colchones..

Las pulgas también pueden desarrollarse al exterior, en jardines privados o públicos, sobre todo en lugares de clima cálido. Algunas medidas preventivas elementales para reducir el desarrollo de pulgas en el exterior o su reinfestación son:

  • Cortar regularmente el césped y mantenerlo corto. Si se deja crecer la hierba hasta que florece y fructifica, las semillas atraerán a roedores y aves salvajes que casi siempre están infestados de pulgas. Y si estos abundan en el jardín, esto atraerá a gatos, perros y zorros callejeros, también con seguridad infestados de pulgas.
  • Recoger todo tipo de suciedad, restos vegetales, y cualquier cosa que podría atraer a otros animales (ratones, ratas, ardillas, pájaros, etc.) que podrían traer pulgas.
  • Evitar que otros animales penetren en la propiedad (perros, gatos, zorros, etc.) que podrían traer pulgas.