INSECTOS DESTRUCTORES DE LA MADERA

Los peligros que se pueden derivar de la falta de resistencia mecánica causada por el ataque de los insectos y los hongos a las maderas de sustentación puestas en obra, tales como pilares, vigas, soliviarías, etc… La durabilidad de la madera incluso en aquellas maderas más resistentes no impiden por si misma el deterioro causado por agentes bióticos o abióticos. Para combatir eficazmente estos enemigos de la madera (el agua, los rayos ultravioletas y los microorganismos) hay que recurrir a los medios que ofrece la química moderna.

LA ELECCIÓN DEL TRATAMIENTO

El tipo de protección requerido vendrá definido por la clase de riesgo en que se encuentra el elemento de madera. En la tabla siguiente se relacionan de forma general el tipo de protección con la categoría del riesgo. El tipo de protección se define en función de la penetración alcanzada por el protector en la madera y por la cantidad de producto que se introduce dentro de la misma, que dependen del producto protector.

La lucha contra los xilófagos (todos aquellos agentes que atacan y destruyen la madera) puede considerarse, junto con la lucha frente a mosquitos en grandes extensiones, como la más complicada dentro del sector del control de plagas. No solo por el alto grado de especialización requerido por el servicio técnico, si se desea finalizar con éxito los tratamientos, sino también por el alto coste de la maquinaria utilizada en las distintas técnicas de aplicación.

Los principales agentes que deterioran la madera son tres: hongos xilófagos, termitas (isópteros) y carcoma (anóbidos y cerambícidos). Para realizar un tratamiento eficaz es necesario, en primer lugar, una correcta inspección. En ella se determinará el agente agresor, la gravedad del problema y el tratamiento que debe aplicarse para resolverlo. En este tratamiento es fundamental la meticulosidad (para evitar dejar sin tratar cualquier zona dañada: por la mínima que ésta sea la plaga podría reproducirse en pocos meses) y la experiencia, gracias a la cual se provocará el menor daño posible a la estructura afectada. Por último, deben establecerse medidas correctoras que eviten nuevos ataques (recubrimientos con barnices especiales, disminución del grado de humedad, etc.).

MONTAÑESA DE DESINFECCIÓN posee un área dedicada exclusivamente al tratamiento de la madera. Nuestros especialistas se enfrentan con éxito a cualquier tipo de problema, desde la restauración de grandes edificios que han sufrido severos ataques de termitas hasta la reparación de pequeños ataques de termitas hasta la reparación de pequeños muebles y libros de elevado valor artístico atacados por carcoma, gracias a tratamientos con gases inertes que causan la muerte de los insectos sin afectar a los objetos tratados.